El alcalde de la ciudad capital, Miguel A. Romero Lugo, anunció este martes los resultados de la reciente monitoria federal del programa Head Start del Municipio de San Juan, alcanzando una calificación de excelencia educativa en el 2025.
Esto luego de enfrentar una descalificación federal entre 2016 y 2020, que provocó la pérdida de decenas de centros, una reducción de $17 millones de dólares en fondos federales y miles de espacios educativos para niños.
“Cuando llegamos, heredamos un programa Head Start en crisis, prácticamente colapsado por la mala administración previa. Eso era inaceptable. Nos propusimos rescatarlo por el bien de nuestros niños y lo hemos logrado. Hoy, San Juan vuelve a ser sinónimo de educación temprana de calidad,” afirmó Romero Lugo.
Durante el periodo de 2016 a 2020, el programa fue objeto de señalamientos federales por violaciones administrativas, fallas en el cumplimiento de normas y mal manejo institucional, lo que provocó la pérdida de la titularidad del programa, el cierre de 43 centros, reducción en la matrícula y la cancelación de unos 295 empleados.
La descalificación obligó al Municipio de San Juan a competir nuevamente por los fondos, y a compartir la administración del programa con otros proveedores a partir del 2021.
En la evaluación más reciente realizada en marzo de 2025 mediante el instrumento CLASS, el programa Head Start obtuvo puntuaciones sobresalientes en los tres dominios observados: 6.4 en Apoyo Emocional, 5.7 en Organización del Salón de Clase y 3.2 en Apoyo al Aprendizaje.
Ante ello, la Dra. Evelyn La Fontaine, directora de los Programas Head Start y Early Head Start del Municipio, expresó lo siguiente: “La transformación ha sido extraordinaria. En el 2016 teníamos señales de alerta en cada rincón; en 2025, nuestros salones de clase brillan por su excelencia”.
“Hemos creado entornos seguros, con maestros capacitados y niños felices que aprenden. Recuperamos la confianza de las familias y del gobierno federal,” añadió.
Las acciones correctivas impulsadas desde el 2021 incluyeron una reestructuración administrativa completa, establecimiento de protocolos de cero tolerancias, capacitación continua al personal, mejoras de infraestructura y fiscalización del cumplimiento.
El programa hoy se presenta como modelo para otros municipios de la Isla.