La maestra jubilada Daisy López Nunci lleva décadas observando cómo el sistema educativo de Puerto Rico enfrenta un problema recurrente: miles de niños no logran aprender a leer en primer grado, lo que impacta su rendimiento académico en años siguientes.
La también autora de más de 50 libros recuerda con claridad la primera vez que enfrentó esta realidad en los salones de clases, lo que la llevó a investigarlo.
“He hecho bastantes investigaciones. Actualmente, una de las teorías que más me impactaron en el proceso de la lectura es el de la neurociencia”, precisó.
De hecho, un análisis del Departamento de Educación (DE), en 2021, reveló que el 13.6% de los estudiantes de primer grado fracasaron en la materia de Español. Metro publicó, en agosto de 2024, que casi 9,000 estudiantes no fueron promovidos de grado en el sistema público. En primer grado, 1,585 estudiantes obtuvieron una “F” en Español; y 958, una “D”.
Sin embargo, la educadora se enfrentó con la realidad de que no era solo un asunto de eficiencia estudiantil. Al convertirse en profesora universitaria, vio que maestros con 17 años de experiencia le decían: “Ahora yo he aprendido cómo se enseña a leer”. Para esta, la situación evidenciaba una falla en la formación de los educadores y en la estructura del sistema.
Por esto, López Nunci ha dedicado gran parte de su vida a la la investigación sobre la enseñanza de la lectura basada en neurociencia. Desarrolló un método que busca transformar la manera en que los niños aprenden a leer y escribir.
Su propuesta se fundamenta en el método léxico-fonológico, una estrategia basada en cómo el cerebro procesa la lectura. “La neurociencia busca un método por el cual el cerebro aprenda a leer. Ahora no se dice ‘cómo aprende a leer un niño’, sino ‘cómo el cerebro aprende a leer’, y eso es sumamente interesante”, explicó.
El método se enfoca en enseñar a leer utilizando palabras con significado, en lugar de comenzar con sílabas o letras. Según López Nunci, este enfoque facilita que el cerebro establezca asociaciones entre la imagen de la palabra, su sonido y su significado, lo que hace que el aprendizaje sea más efectivo. “Miras un símbolo, un grafema, identificas el sonido, por lo tanto, tienes que tener vista y oído combinados”, detalló.
La propuesta incluye materiales para los maestros y estudiantes. Se compone de cuatro manuales dirigidos a los educadores y seis cuadernos de trabajo diseñados para guiar a los niños en su aprendizaje de manera progresiva, divididos entre partes.
“El primero, básicamente, es para explicar al maestro y al estudiante universitario lo que yo le llamo el método léxico-fonológico. Se trata de una combinación de significado y sonidos, fonemas [...] Le explico, en ese manual que se llama La Neurolectura, una metodología nueva para enseñar al niño. Pues le explico todo el proceso, las áreas cerebrales, todo el proceso con el cual un maestro enseña a leer a partir de una combinación de letras y sonidos, pero partiendo de una palabra con significado”, señaló la educadora.
Entre los cuadernos para los niños, hay dos de destrezas preparatorias, diseñados para que se trabaje de manera progresiva. Cada uno está estructurado en dos partes y se apoya completamente en dibujos para facilitar el aprendizaje. Además, detalló que el manual del maestro también sigue una estructura dividida en dos secciones en cada página. En el lado izquierdo, se presenta el concepto que el niño trabajará, junto con la destreza psicológica o de ejecución que debe desarrollar.